La cuarta temporada de Los Expedientes Secretos X (1996-1997) intensifica la trama conspirativa, destacando el diagnóstico de cáncer cerebral inoperable de Scully, atribuido a su abducción previa. Mulder busca desesperadamente una cura, enfrentando al Sindicato y explorando la conexión del "aceite negro" con Rusia, mientras la serie alcanza un alto nivel dramático.