El documental narra el caso real de Joseph Augustus Zarelli, un niño de 4 años encontrado sin vida en Filadelfia en 1957, cuyo misterio de identidad persistió durante más de 65 años. El episodio reconstruye el hallazgo, la investigación policial y el uso de genealogía genética para identificarlo en 2022, detallando que la búsqueda de los responsables sigue activa.